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viernes, 25 de junio de 2010

exorcismo en paz

No hay camino 
para la paz,
la paz es el camino

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.


Tengo casa. La maga se ha mudado. Las Fosas de Maggiz han pasado a la historia. Nuevo pueblo, nuevo piso, nueva vida. Estoy decidida. Decidida a dejar todos mis fantasmas atrás. El mejor exorcismo: el cambio. Y si, lo noto. Al cambiar de casa, de ambiente, uno también cambia de punto de vista. He llagado con dos maletitas y me da hasta pereza recoger el resto de mis bártulos de casa de mi madre. Cuando volví de Düsseldorf, del fracaso con el nazi, durante meses no pude enfrentarme a la vida. Era demasiado para mi. Volver a los madriles después de un no-matrimonio roto, ocho años después de haberla dejado. Volver con el rabo entre las piernas, más perdida que un pulpo en un garaje. Si, porque son dos mundos distintos, Alemania y España. Tardé dos años en aclimatarme a la vida en Madrid de nuevo, en buscar trabajo, en recuperar a los amigos, a la familia.

jueves, 28 de enero de 2010

barra telepática


Vuelvo a la barra del bar. Es imperativo. Como diría mi amigo Hugo, mi deporte preferido es la barra fija. Venimos de una exposición en el Museo del Traje. Tarde cultural. Me viene bien para poder salir del hoyo en el que me ha metido tu recuerdo. Simoneta sigue divina, como la diosa que es, hoy lleva un traje color champán, como su pelo, y zapatitos de prada de niña buena. Yo no salgo del color negro, no tengo ganas de arreglarme, he aparcado los tacones y voy de plano.

lunes, 18 de enero de 2010

los seres etéreos

He pasado una tarde de domingo en perfecta compañía. Con una niña artista de siete años que emula a Miró, el mejor té verde de la historia y un manchego que me ha quitado hasta el hambre de venganza. Me hacía falta después de los acontecimientos de la última semana.

Simoneta es una mujer con una clase excepcional, tanto como su cultura y carisma, que sólo es superada por el calor de su compañía. Simoneta, es una buena amiga de Nuria, rebosa de buen carácter e inteligencia. Siempre que me paro a pensar, me doy cuenta de la calidad de las cosas que rodean a Nuria. Sabe elegir, sus amigos son buenas personas. Personas que aportan.

jueves, 14 de enero de 2010

el despertador durmiente


Un día cualquiera, es uno de esos días que uno supone será igual al anterior e igual al siguiente. La luz de la mañana recién estrenada se filtra por las cortinas floreadas de la habitación. No se oye nada por la casa, todos duermen todavía. Entre mis pestañas descubro los rayos del sol reflejados en la pared, como haces mágicos de una varita inmensa. El polvo almacenado en la habitación les da un cuerpo dorado, partículas diminutas en suspensión flotan como diminutos duendes juguetones recién levantados.

Me doy la vuelta y busco la mejor postura. Inspiro con fuerza el aire, que huele a mi cuerpo dormido, y me arropo con el edredón intentando seguir durmiendo. Mis pensamientos caen de nuevo sosegadamente, y al igual que las partículas, van asentandose en mi mente.

Un pensamiento más brillante reluce en la negrura de mis párpados cerrados. Un pensamiento agradable, amigo, callado; un pensamiento alegre como la flor de su nombre.

lunes, 11 de enero de 2010

a través del clima



Después de la nevada de esta noche en Madrid y en mi corazón, hoy ha salido el sol. Inesperada sorpresa. Motivo más que suficiente para que mi espíritu herido se alegre. Soy así de simple. Todavía se ha alegrado más al comprobar que la gran nevada impide que saque el coche y vaya al trabajo. Eso ya hace de éste el mejor lunes en lo que va de año. Que no es poco.

Me he levantado y ya me he puesto de buen humor al ver toda la nieve. He mandado un sms al trabajo diciendo que no iba a poder ir. De repente, me he sentido mucho, pero que mucho mejor...Tengo que enfrentarme al hecho de que no puedo seguir haciendo lo que estoy haciendo, matarme de aburrimiento en este trabajo sólo porque es fácil y está la lado de casa, este es un suicidio profesional-intelectual-motivacional en toda regla, pero eso lo pensaré otro día como Escarlata O'Hara cuando Rhett la manda al cuerno. Hoy no voy a currar y eso lo importante.

jueves, 7 de enero de 2010

hada madrina

Nunca dejo de maravillarme cuando pienso en las relaciones humanas y la cantidad de tiempo que invertimos en ellas. Nunca dejo de pensar que eso es precisamente lo que nos humaniza y nos aleja de convertirnos en pequeños robots, que producen y consumen, sin mirar atrás y sin atenerse a consecuencias.

Adiós Navidades, no puedo decir que no me alegre de que hayan pasado las fiestas. Siento un alivio parecido a cuando terminaban los exámenes. En este jueves de rebajas, la nieve cae y cae en Madrid. El temporal nos acecha y los copos revolotean, sin querer cuajar del todo. Ojalá cuajen, me encanta que el invierno sea invierno y el verano, ardiente. Esta cuidad de clima extremo como sus habitantes nunca deja a nadie templado.

martes, 29 de diciembre de 2009

contrapunto cuerdo


Si amas algo déjalo libre.
Si vuelve es tuyo; 
si no lo hace, nunca lo fue.
(Proverbio chino)


domingo, 27 de diciembre de 2009

plomo en oro

Es mejor un final doloroso, que un dolor sin final. Es un proverbio alemán, que suena como una sentencia. Se nota el toque wagneriano, trágico, del carácter germano. Por supuesto que es preferible un final feliz, pero esa no es la cuestión. Le suelto esta frase a Pablo acomodada en su sofá este último domingo del año, y los ojos se le abren demostrando que entiende demasiado bien la grandeza de este pensamiento. Porque Pablo sufre y no quiere seguir sufriendo. Quiere un final feliz pero sabe que será un final doloroso, o un dolor sin final.

El sol se pone, desde las ventanas de su salón en un segundo piso contemplo las nubes rosas que pintan el cielo de Madrid. Siempre me sobrecogen esas puestas de sol invernales, son cursis y rápidas como una tarjeta de felicitación, pero son preciosas.

jueves, 24 de diciembre de 2009

la maldición de la amapola

El hecho de que soy diferente a los demás me golpea hoy otra vez, 24 de diciembre a las tres de la tarde camino de casa de mi madre, donde vivo otra vez. Cuando tomo el Camino Viejo de Madrid, la calle que lleva a su casa, obserbo el cielo goyesco madrileño en esta sobremesa navideña. La carretera hace unas curvas improvisadas y se separa del Pardo por una vía de tren fatal que se llevó a mi hermano por medio. Es el camino de mi vida. Antes de vivir dónde vivo ahora, viví al final de este camino. Ya nunca voy por allí. No sé la razón por la que guarda tanto significado. Será porque crecí aquí.

Veo la Torre Picasso reluciendo al fondo, la boina gris de polución famosa y esas cuatro torres en Chamartín que me recuerdan al tenedor de satanás surgiendo de la tierra. La luz es hermosa, brillante. Vengo de tomar el aperitivo de Nochebuena con mis amigos, pero no soy yo la que está con ellos. Soy lo que quiero que ellos piensen que soy. Soy la que me gustaría ser para ellos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

calles que hechizan

Me pongo nerviosa cuando me pilla el toro y veo que voy a llegar tarde. Heredada de mis tiempos en Alemania, tengo la fea costumbre de ser puntual. Por eso anoche mientras bajaba por la Cuesta de las Perdices, entrando en Madrid, me iba cagando en todo lo que he estudiao. Otra fea costumbre mía, sobre todo al volante. Pensaba en irme, dejar esta ciudad, como dice la canción. Otra vez y de una vez. De pronto me fijo en un cartel luminoso en la autopista que me anuncia que me quedan 4 minutos para llegar a Moncloa. Joder, qué rapidito, pienso y me animo. Piso el acelerador y empiezo a cantar Cien Gaviotas de Duncan Dhu a coro con la radio a todo trapo. Uff ¡qué tiempos!.

jueves, 3 de diciembre de 2009

la magia y la vida

Lo primero de todo decir que cada día estoy más convencida de que existe la magia. La veo todos los días. Con sus centellas y sus hadas. Los pequeños duendes y todas esas cosas que de pequeños nos decían que habitan el bosque. El problema es que los bosques de ahora son de asfalto y ladrillo. De coches y farolas. Al cambiar los bosques también han cambiado sus habitantes. Lógico.

La magia existe. No todos pueden verla y algunos la llaman locura.


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