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sábado, 5 de junio de 2010

las sorpresas en los genios

La sorpresa 
es el móvil 
de cada descubrimiento.
Cesare Pavese (1908-1950) Poeta y novelista italiano.

Ayer pasé una tarde genial. La verdad, es que no se puede llamar de otra forma, porque la pasé con dos genios, si, genios, esos de los que salen de una lámpara. Y es que, a veces, si frotas algo muy viejo, o arreglas algo roto, de dentro sale un genio que puede cumplir tus 3 deseos...Ayer volé con mi escoba -recién terminada de pagar por la maldición de la financiación, después de seis años- hasta el bonito pueblo de la Sierra Madrileña de Becerro de Oro a ver la casa vecina a la de Zaca Ventura.

La casa me encantó, el pueblo es el típico de sierra y los dueños de la casa parecen buena gente. ¡Quién me iba a mi a decir, que cinco años después de salir con este argentino kilométrico iba a convertirme, lo más posible, en su vecina puerta con puerta!. Y es que, como dice la canción, la vida te da sorpresas. Sorpresas te da la vida. Buenas y malas, para que engañarnos, esta es una buena sorpresa, porque Zaca es un buen hombre, un chiquillo grande de la otra parte del mundo que se encuentra en su casa, aquí, en este Madrid nuestro de cada día.

martes, 13 de abril de 2010

iluminada

Tenemos bastante religión
para odiarnos unos a otros,
pero no la bastante para amarnos.

Jonathan Swift (1667-1745) Político y escritor irlandés.

Hay una expresión que se usa mucho y que me parece muy curiosa. Si Dios Quiere. Es una expresión que se usa para decir que deseamos que una cosa suceda, pero que sucederá si el sumo hacedor quiere. Ya. Pero si lo miramos de otra forma, significa que si esa cosa que deseamos no sucedió, es que dios no quiso que sucediera. Entonces es cuando el carácter humano le echa las culpas al creador. Si, claro. Un humano que cree que su dios le escucha sus plegarias, un simple humano, un mico, que pide al todopoderoso un favor, cuando su dios no se lo concede, se siente abandonado. Y si eso sucede muy a menudo, al final el humano ya no pide más. Y si ese humano cree que ese dios existe y que no quiere ayudarle, pues le empezará a caer mal. Normal. Se volverá desconfiado. Es posible que hasta le eche las culpas de sus desgracias. En algún momento puede que ese ser deje hasta de creer en ese dios. Porque claro, sin fe, no hay religión. Además hay muchas religiones donde elegir. Y muchos dioses a los que es posible adorar. Así que, bien se puede probar con otro dios, o varios, o pasar de todos directamente. Eso también. Opciones hay. Como las meigas. Haberlas, haylas.
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