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miércoles, 30 de junio de 2010

sonríe a lo improbable

Para hacer una tarta de manzana 
primero tienes que crear un universo.
Carl Sagan (1934-1996) Astrónomo estadounidense.

¿Qué es un hecho improbable? Improbable es que España gane el mundial, que la tasa de paro vuelva al 8% en pocos meses o que yo consiga enamorarme el próximo fin de semana. Improbable es que deje de sentirme fuera de este mundo hecho de anuncios de bancos simpáticos y cremas faciales que te devuelven la juventud a golpe de porcentaje, como los bancos. Improbable es que el límite de velocidad sea de 140 km/h o que no haya límite, como en Alemania. Improbable es que yo aprenda a tocar el bajo, para irme de gira con un grupo alternativo. Improbable. No imposible. Improbable es también la existencia de un ser superior. No se puede probar, pero el ser humano desde que aprendió que con una piedra se puede conseguir comida, sabe que hay algo hay fuera, se han dado multitud de explicaciones, miles de religiones, ritos, rituales, de todo se han inventado nuestros ancestros para explicar "eso". "Eso" es lo que siente cada humano alguna vez en su vida. Cuando sin poder probarlo o por una de esas casualidades de la vida, sabe, a ciencia cierta, que ha habido "algo" que le ha salvado inexplicablemente. Pura magia.

Unos lo llaman la fuerza de la madre Tierra, otros Dios, y otros no se atreven ponerle nombre. Cuando uno contempla el horizonte y ve el sol ponerse, incandescente y poderoso, reflejando sus rayos en las nubes con formas que no podría haber creado ningún ser terrestre. Si, muchas veces la contemplación de la Naturaleza nos da el reflejo de una fuente superior a nosotros. Una fuente incomprensible que nuestros sentidos sólo pueden intuir. Todos lo sabemos, lo hemos sentido alguna vez. Espectáculos grandiosos como los rayos en una tormenta de verano, tan pequeños como la forma perfecta de la espalda de la mujer amada dormida. Es difícil de reconocer cuando ese brillo especial nos quiere dar a entender que no puede ser casualidad. Que hay algo detrás de tanta perfección y caos. Si, no puede ser. Son demasiadas casualidades. Es como cuando una, con catorce años, hace todo lo posible por hacerse la encontradiza con el chico de la clase de al lado que le gusta. Todo está estudiado, para que resulte casual: las horas de recreo, la cola del comedor, las salidas al baño, y el pobrecillo se cree que todo es así por casualidad. Pobre iluso.

Creo que es lo mismo que nos pasa a los humanos. La constante lucha por conseguir lo que nos proponemos, la tele más grande o los zapatos de moda, la casa de nuestros sueños o ese niño tan deseado nos deja casi exhaustos para ver que en las piedras del camino está la gracia. Son esas las bromitas del Destino las que me arrancan una sonrisa cuando ya estoy apunto de tirar la toalla. Por eso sigo creyendo en el Amor Verdadero y no pierdo la Fe en las personas, porque sé que todos sabemos dónde está la Verdad. Lo que pasa es que creemos que la mentira duele menos, como me dijo el tipo de la chupa hace unas semanas. Mejor no mirar, por lo que puedas ver. No, la mentira duele mucho más. La verdad sólo libera. Sólo a través de Amor y Verdad llegamos a conocernos a nosotros mismos, a nuestros vecinos y por extensión a todo cuanto nos rodea. Entonces vemos como "algo" intenta hacerse el encontradizo con nosotros, alguien que nos quiere, como cuando eramos niños.

Si paseas sola por un parque y dejas de pensar en todas las cosas que tienes que conseguir para ser feliz. Un trabajo, una pareja, unos hijos, una sartén...Respiras hondo y hueles el césped recién cortado o mitas el reflejo del agua en la fuente mohosa, y te das cuenta que nada importa, que lo único importante es seguir respirando. Sé que la existencia de un ser superior a nosotros -que estamos en la punta de la pirámide evolutiva, y por lo tanto nos lo tenemos muy subido- es improbable. Pero simplemente es eso, no se puede probar. Pero no es imposible. Es simplemente algo que no se puede demostrar, a pesar de todas las demostraciones que cada día se pueden observar. Yo por lo pronto seguiré creyendo en los hechos improbables, porque son eso los que hacen de la vida lo que es. Y a lo mejor hasta España gana el Mundial, ¿quién sabe?. Prueba lo improbable. ¡Dale un mordisco a sea manzana!, que es ácida y dulce, y verás que todo se transforma, porque nada se pierde, todo es energía.

Todos los átomos de la tierra siguen aquí desde la Creación. Nunca nos vamos, nada se pierde. Los átomos del aire a tormenta que respiro, los átomos de tu mano, son los mismos, y no vienen ni se van a  ningún otro sitio. Eso me parece curioso. Siempre me lo ha parecido. Estamos hechos de la materia de las estrellas, suena cursi, pero es cierto. Y aunque hace miles de años, nadie pudo ver un átomo, los griegos ya sabían que existían. Lo mismo pasa con el hecho improbable de la existencia de un ser superior, todopoderoso. No se puede ver, pero se puede probar, en cada beso que me diste y que me darás, en cada caricia y contacto. En el fondo de tus pupilas. Eso supongo que no es suficiente para muchos, pero ¡que me importa a mi!. Si lo importante es que yo lo sepa. La confianza en que este hecho improbable, es probable, me arranca sonrisillas cómplices de camino a casa.

sábado, 5 de junio de 2010

las sorpresas en los genios

La sorpresa 
es el móvil 
de cada descubrimiento.
Cesare Pavese (1908-1950) Poeta y novelista italiano.

Ayer pasé una tarde genial. La verdad, es que no se puede llamar de otra forma, porque la pasé con dos genios, si, genios, esos de los que salen de una lámpara. Y es que, a veces, si frotas algo muy viejo, o arreglas algo roto, de dentro sale un genio que puede cumplir tus 3 deseos...Ayer volé con mi escoba -recién terminada de pagar por la maldición de la financiación, después de seis años- hasta el bonito pueblo de la Sierra Madrileña de Becerro de Oro a ver la casa vecina a la de Zaca Ventura.

La casa me encantó, el pueblo es el típico de sierra y los dueños de la casa parecen buena gente. ¡Quién me iba a mi a decir, que cinco años después de salir con este argentino kilométrico iba a convertirme, lo más posible, en su vecina puerta con puerta!. Y es que, como dice la canción, la vida te da sorpresas. Sorpresas te da la vida. Buenas y malas, para que engañarnos, esta es una buena sorpresa, porque Zaca es un buen hombre, un chiquillo grande de la otra parte del mundo que se encuentra en su casa, aquí, en este Madrid nuestro de cada día.

martes, 1 de junio de 2010

eva y adán

¿Por qué lo 
llaman amor 
cuando quieren 
decir sexo?
Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

Hoy mi entrada va a ser bastante erótico festiva. Y es que después de todo el curro de trámites que me he pegado hoy, me merezco relajarme. No hay mejor manera que relajarse que con el sexo, tanto si es con otra persona, como con varias, o con uno mismo. A veces para relajarse sólo hace falta pensar en el sexo, una micra de segundo....y de repente todos los problemas son menos. Supongo que esa es la razón por la cual los hombres tienen fama de no padecer de histeria -de ser más relajados, más pasotas-  pero a la vez de pensar más de doscientas, si, lo pongo en números, 200 veces al día en sexo, o en algo que les recuerde el sexo, o en sexo con desconocidas, con la estanquera o la enfermera.

A veces pienso, cuando hablo con el farmacéutico -que está muy bueno, pero casado- si él ese mismo momento en el que hablamos de cremas contra la celulitis, está imaginándose como se lo monta conmigo. Ese es un pensamiento que prefiero apartar de mi mente, porque sino, me estaría riendo del personal todo el día. O cachonda, que es peor. El autobusero, el chico del supermercado y hasta el mendigo a la puerta. El que trabaja en el banco, el de la cola del paro, madre mía....No, no, no, me agobia un poquito, y supongo que los hombres también se podrán controlar...¿o no?

lunes, 17 de mayo de 2010

la casa justa de cervantes

Encomiéndate a Dios 
de todo corazón, 
que muchas veces 
suele llover 
sus misericordias 
en el tiempo 
que están más secas 
las esperanzas.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.


Quiero ser justa con este post. Justa para conmigo, para con el blog, para con mis lectores y sobre todo justa con la persona de la que voy a hablar. En las últimas semanas una serie de acontecimientos, técnicos, de salud, electrónicos y sexuales han impedido que escribiera. Y es que en estos días he perdido mi conexión a internet, mi ordenador se ha bloqueado por un virus -ya me he comprado una vacuna antiviral, y he matado a todos los troyanos, en plan helénico-; he estado con la rodilla jodida por correr tanto, como ya me previno Southmac, y me he pasado dos fines de semana con el tipo que conocí en el Aperictoche aquella noche loca con la Gata Cata. Un montón de cosas que le voy a relatar a los píxeles y que espero hacer de forma justa y no demasiado larga.

martes, 4 de mayo de 2010

vagina-herz relation theorie

En el fondo 
son las relaciones
con las personas 
lo que da sentido a la vida.
Karl Wilhelm Von Humboldt (1767-1835) Político prusiano.

La verdad es que tengo que hacer un esfuerzo por escribir, estoy demasiado cansada de todo. Me cansa hasta respirar, me temo. Pero como he asumido este compromiso, voy a forzarme y contarle algo a los bits. Porque creo en los compromisos, y a veces hay que luchar contra la vagancia, la desidia y la desgana. Eso mismo pienso hacer yo. Si no a lo mejor el blog me deja tirada, me planta porque ya no soy su amada cuidadora. Su jardinera de ideas y letras. Así que allá va. Últimamente hay un tema recurrente en mis conversaciones. Bueno, no es últimamente. La verdad es que el noventa por ciento de mis conversaciones versan sobre el mismo tema: relaciones. Amorosas, sexuales, interpersonales, laborales, virtuales, reales, pasajeras, epistolares, viajeras, terapéuticas, amistosas, no-amistosas, familiares, estrechas, de conveniencia, doctorales, estudiantiles, artísticas, musicales...

martes, 27 de abril de 2010

amaneceres a peseta

¡He perdido mi gotita de rocío!, 
dice la flor al cielo del amanecer, 
que ha perdido todas sus estrellas.
Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

Desde luego, me ha costado más que de costumbre recuperarme de este fin de semana. El sábado fue demencial, y ni siquiera sé porqué me pegó tanto el alcohol, si tampoco bebí tanto. Seguramente es sólo una excusa. Sé, por lo que me ha contado Cata, que le dije a un tío con una chupa de cremalleras a lo travoltá en Grease, que tenia ganas de follar y le pregunté si estaba dispuesto a satisfacerme en otra ocasión porque estaba sin depilar y con la regla. ¡Dios, y todo esto delante de la ojiplática Cata!, que no se podía creer que le estuviera diciendo a un tío, a las claras, que si no le importaba quedar cuando no tuviera la regla y estuviera depilada para darnos un homenaje. No suelo hacer esas osas. Pero supongo que tener el corazón roto influye para un comportamiento tal.
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