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sábado, 5 de junio de 2010

las sorpresas en los genios

La sorpresa 
es el móvil 
de cada descubrimiento.
Cesare Pavese (1908-1950) Poeta y novelista italiano.

Ayer pasé una tarde genial. La verdad, es que no se puede llamar de otra forma, porque la pasé con dos genios, si, genios, esos de los que salen de una lámpara. Y es que, a veces, si frotas algo muy viejo, o arreglas algo roto, de dentro sale un genio que puede cumplir tus 3 deseos...Ayer volé con mi escoba -recién terminada de pagar por la maldición de la financiación, después de seis años- hasta el bonito pueblo de la Sierra Madrileña de Becerro de Oro a ver la casa vecina a la de Zaca Ventura.

La casa me encantó, el pueblo es el típico de sierra y los dueños de la casa parecen buena gente. ¡Quién me iba a mi a decir, que cinco años después de salir con este argentino kilométrico iba a convertirme, lo más posible, en su vecina puerta con puerta!. Y es que, como dice la canción, la vida te da sorpresas. Sorpresas te da la vida. Buenas y malas, para que engañarnos, esta es una buena sorpresa, porque Zaca es un buen hombre, un chiquillo grande de la otra parte del mundo que se encuentra en su casa, aquí, en este Madrid nuestro de cada día.

martes, 27 de abril de 2010

amaneceres a peseta

¡He perdido mi gotita de rocío!, 
dice la flor al cielo del amanecer, 
que ha perdido todas sus estrellas.
Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

Desde luego, me ha costado más que de costumbre recuperarme de este fin de semana. El sábado fue demencial, y ni siquiera sé porqué me pegó tanto el alcohol, si tampoco bebí tanto. Seguramente es sólo una excusa. Sé, por lo que me ha contado Cata, que le dije a un tío con una chupa de cremalleras a lo travoltá en Grease, que tenia ganas de follar y le pregunté si estaba dispuesto a satisfacerme en otra ocasión porque estaba sin depilar y con la regla. ¡Dios, y todo esto delante de la ojiplática Cata!, que no se podía creer que le estuviera diciendo a un tío, a las claras, que si no le importaba quedar cuando no tuviera la regla y estuviera depilada para darnos un homenaje. No suelo hacer esas osas. Pero supongo que tener el corazón roto influye para un comportamiento tal.

martes, 13 de abril de 2010

iluminada

Tenemos bastante religión
para odiarnos unos a otros,
pero no la bastante para amarnos.

Jonathan Swift (1667-1745) Político y escritor irlandés.

Hay una expresión que se usa mucho y que me parece muy curiosa. Si Dios Quiere. Es una expresión que se usa para decir que deseamos que una cosa suceda, pero que sucederá si el sumo hacedor quiere. Ya. Pero si lo miramos de otra forma, significa que si esa cosa que deseamos no sucedió, es que dios no quiso que sucediera. Entonces es cuando el carácter humano le echa las culpas al creador. Si, claro. Un humano que cree que su dios le escucha sus plegarias, un simple humano, un mico, que pide al todopoderoso un favor, cuando su dios no se lo concede, se siente abandonado. Y si eso sucede muy a menudo, al final el humano ya no pide más. Y si ese humano cree que ese dios existe y que no quiere ayudarle, pues le empezará a caer mal. Normal. Se volverá desconfiado. Es posible que hasta le eche las culpas de sus desgracias. En algún momento puede que ese ser deje hasta de creer en ese dios. Porque claro, sin fe, no hay religión. Además hay muchas religiones donde elegir. Y muchos dioses a los que es posible adorar. Así que, bien se puede probar con otro dios, o varios, o pasar de todos directamente. Eso también. Opciones hay. Como las meigas. Haberlas, haylas.

sábado, 20 de marzo de 2010

o día, o nube

El amor aborrece 
todo lo que no es amor.
Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.

La melancolía ha acampado en mi corazón, y creo que se quiere quedar a vivir sin pagar el alquiler. Por mucho que me repita que ya está bien. El sol se hace de rogar, como un amante que sabe que no puedes vivir sin él. Como tú. Como tus visitas. Me deja una página en blanco que es ahora el cielo. Como tú. Como el techo de tu habitación.

domingo, 21 de febrero de 2010

vendetta maligna

La venganza es un plato 
que se sirve frío
Madame de Merteuil "Les Liaisons Dangereuses", Pierre Choderlos de Laclos.

Tengo hambre de venganza. La semilla del mal ha germinado en mi corazón. La magia negra ha entrado en mi espíritu debilitado, como el virus que ataca un cuerpo bajo en defensas. Mis defensas morales están por los suelos y mi alma ha enfermado. Si, mi corazón ha perdido la batalla. Esta enfermo y ya no bombea amor por mis venas. Los pocos resquicios sanos de mi alma se han guarecido en mis pupilas. La infección está pudriéndome por dentro. Mi moral se desmorona. Ya de nada sirve lo que haga, quiero venganza.

lunes, 18 de enero de 2010

el destino de la mariposa

Los caminos del señor son insondables. Si, es cierto. Nunca sé por dónde me va a salir, o a entrar, este señor al que yo llamo Destino. Me impresiona la forma en que las cosas, los hechos y las personas están conectadas. No es nada nuevo. Por supuesto, casualidades, hechos encadenados y todo tipo de sincronicidades se han dado siempre. ¿Pero qué es la comunicación si no es básicamente movimiento? Para comunicarse hay que moverse. Aunque sea sólo un guiño, minúsculo, eso ya comunica. Ese movimiento, ese que ni pensamos, al que no damos importancia. Ese, es el que puede cambiar de un plumazo el curso de una historia, o de una vida. Esas alas de la mariposa famosa tan efectista. Esas mariposillas del destino que se alían para la suerte y la desgracia.

sábado, 16 de enero de 2010

mundos ocultos


Faces, Escher
La diferencia entre tú y yo,
es que yo empiezo a escribir sin saber aún lo que voy a contar.

Y no por ello no escribo.

La diferencia entre tú y yo, 
es que yo te escribo y tú me contestas.

La diferencia entre tú y yo, 
es que yo amo, y tú sólo intentas no hacerlo.

miércoles, 13 de enero de 2010

pide un deseo



Es oficial: estoy en paro. La noticia no me ha causado mucha pena, sinceramente. Estaba claro que ya llevaba demasiado tiempo aburriéndome como una ostra viuda. Una de las razones por las que empecé este blog es principalmente esa: las horas muertas en el trabajo. Y la verdad que ha sido una de las mejores cosas que he hecho. Me relaja y entretiene, a la vez que me ayuda a superarme.

Así que ahora decidiré qué hacer con mis horas en vez de pintar la mona en una tienda a la que no viene casi nadie. El destino decidirá dónde me lleva, y eso me crea una cierta incertidumbre. Estoy contenta, es una liberación. Además me corresponden varios meses de paro que voy a aprovechar para hacer algunos cursos, visitar a algunos amigos y recorrerme Madrid. Es una nueva aventura y eso ya de por sí, me excita.

jueves, 17 de diciembre de 2009

erase una vez...

...en un reino muy lejano habitaba un príncipe en una torre de algodones. Era un joven apuesto, alto, delgado y gallardo. Y a veces un poco torpe. Vivía tranquilo sin preocuparse por nada ni por nadie realmente. Sus súbditos eran eso para él: súbditos. Siempre era respetuoso con ellos, pero mantenía las distancias. Era orgulloso, al fin y al cabo era su príncipe y quería ganarse su respeto. Siempre decía lo que pensaba sin importar las consecuencias, él podía hacerlo: era un príncipe.

Se dedicaba a emplear su tiempo en las típicas cosas reservadas para los de su clase, sin entender cómo otras personas podían perder el tiempo en fantasías y en cuentos sobre brujas y magos. La vida era real, predecible. La fantasía era demasiado voluble, se podía cambiar a voluntad. Eso le exasperaba. Le gustaban las cosas predecibles. Como que siempre hubiera caza en sus bosques o que su caballo preferido estuviera siempre ensillado a la hora de su paseo matutino. Cuando veía que algo se salía de la norma según él, no tardaba en hacer notar su enojo y reprender a sus vasallos. Tanto fue así que impuso la ley de que NADA CAMBIASE en su principado. Todos los habitantes de aquel feliz país tuvieron que acatar dicha ley so pena de destierro. No quería enojarse, odiaba el conflicto; como sabía que los cambios le enfadaban, decidió prohibirlos.
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