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jueves, 8 de julio de 2010

balonazo soberbio

Ruin arquitecto es la soberbia; 
los cimientos pone en lo alto 
y las tejas en los cimientos.
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español.


Hay alegrías que no te esperas. Pero rezas para sucedan. Y que ayer ganáramos a Alemania fue para mi algo muy grande. Llevaba semanas viendo por Facebook como mis amigos alemanes hacían bromas de como nos iban a ganar, tan seguros estaba ellos. Les conozco bien, y la soberbia alemana no cabe dentro de sus propias fronteras. Ellos siempre piensan que son mejores, y es cierto que en muchas cosas son admirables, pero esa manera de asumir que pueden más y mejor que todos los demás no ha desaparecido ni después de perder dos guerras. Ellos son así, no saben ver que existen otras posibilidades, que hay otros caminos para alcanzar el éxito. Me alegro tanto. Llevo días diciéndoles que es mejor esperar a asumir una victoria antes de tiempo.

Ayer, y yo no soy nada futbolera, mi orgullo, mi amor por una patria que me ha vuelto a acoger, la verdadera alegría de poder darles sopas con ondas a esas bestias que se creen mejor que los demás, me dejó emocionada, extasiada. Estaba en el bar de abajo, gritando y sufriendo, con un montón de mujeres, deseando que ganáramos para no tener que leer las tonterías que podrían los alemanes de sobre su superioridad. Eso pensaba mi ex, que era superior. Ese fue precisamente su fallo. Me alegro tanto, les he dado su merecido, y en su idioma.

Mi ex sabe lo que se perdió, y ahora lo sabe toda una nación, todo el mundo. España es mucha España, y de dentro nos sale siempre el coraje y la raza, y lo demostramos. Qué orgullo, qué felicidad. Ahora ya estoy más cerca de pensar que a lo mejor ganamos el mundial, y que sólo los hechos improbables, los que no se pueden prever son los que conforman nuestras vidas.

viernes, 25 de junio de 2010

exorcismo en paz

No hay camino 
para la paz,
la paz es el camino

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.


Tengo casa. La maga se ha mudado. Las Fosas de Maggiz han pasado a la historia. Nuevo pueblo, nuevo piso, nueva vida. Estoy decidida. Decidida a dejar todos mis fantasmas atrás. El mejor exorcismo: el cambio. Y si, lo noto. Al cambiar de casa, de ambiente, uno también cambia de punto de vista. He llagado con dos maletitas y me da hasta pereza recoger el resto de mis bártulos de casa de mi madre. Cuando volví de Düsseldorf, del fracaso con el nazi, durante meses no pude enfrentarme a la vida. Era demasiado para mi. Volver a los madriles después de un no-matrimonio roto, ocho años después de haberla dejado. Volver con el rabo entre las piernas, más perdida que un pulpo en un garaje. Si, porque son dos mundos distintos, Alemania y España. Tardé dos años en aclimatarme a la vida en Madrid de nuevo, en buscar trabajo, en recuperar a los amigos, a la familia.

jueves, 18 de marzo de 2010

parecidos razonables del destino

La casualidad nos da 
casi siempre lo que nunca 
se nos hubiere ocurrido pedir.
Alphonse de Lamartine (1790-1869) Historiador, político y poeta francés.


Hoy he ido a mis clases de italiano, en el Instituto, como todos los martes y jueves hasta junio. He aparcado cerca del Templo de Debod y seguido dando un paseo hasta el principio de la Calle Mayor. El día ha sido totalmente primaveral, los turistas y los madrileños han salido como setas. Es muy interesante observar y escuchar a los turistas, y a los no turistas. He sacado fotos hasta que se me ha acabado la memoria de la cámara. Menos mal que mi padre me ha regalado un disco duro externo, porque tal cantidad de documentación madrileña inutil no cabe en mi portatil.

miércoles, 10 de marzo de 2010

genio que interesa

El secreto del hombre interesante 
es que él mismo se interesa por todos.
Charles Péguy (1873-1914) Escritor francés.

El mundo está lleno de aprovechaos. Si, hasta la bandera. A reventar. El que no corre vuela, y en este país de la picaresca, aún más. Desde luego, también hay alguna gente decente, pero es la minoría.

La gente se aprovecha de todo lo que puede, eso está fenomenal visto en nuestra sociedad modernísima. Parece decir: "aprovechate de todo, hombre, si todo el mundo lo hace. Carpe Diem, está de moda, lo vi en la tele". Es el pensamiento más maquiavélico que conozco. El fin justifica los medios. Por esa razón, a la gentuza le da igual tomar el pelo a sus amigos, ser unos interesados en el curro, utilizar a las personas o a los animales con tal de llegar a sus fines totalmente egoístas y egomaniacos. La cuestión predominante es la felicidad de uno mismo y lo demás da absolutamente igual. Pero igual del todo. Navegan con la bandera de la conveniencia.

domingo, 21 de febrero de 2010

vendetta maligna

La venganza es un plato 
que se sirve frío
Madame de Merteuil "Les Liaisons Dangereuses", Pierre Choderlos de Laclos.

Tengo hambre de venganza. La semilla del mal ha germinado en mi corazón. La magia negra ha entrado en mi espíritu debilitado, como el virus que ataca un cuerpo bajo en defensas. Mis defensas morales están por los suelos y mi alma ha enfermado. Si, mi corazón ha perdido la batalla. Esta enfermo y ya no bombea amor por mis venas. Los pocos resquicios sanos de mi alma se han guarecido en mis pupilas. La infección está pudriéndome por dentro. Mi moral se desmorona. Ya de nada sirve lo que haga, quiero venganza.

viernes, 12 de febrero de 2010

espectro por madrid


La vida fluye incesable y uniforme; duermo, trabajo, discurro por Madrid, hojeo al azar un libro nuevo, escribo bien o mal -seguramente mal- con fervor o con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván y contemplo el cielo, añil y ceniza. ¿Y por qué había de saltar de improviso el evento impensado?
Azorín

jueves, 17 de diciembre de 2009

el maleficio del amor eterno

Fue un amor tan profundo que era imposible. La última vez que hablé con Christian, hará ya más de tres años me dijo por teléfono en un susurro: "te he amado infinitamente". Es una expresión alemana, que ya encierra el abandono en sí. Es una paradoja, porque si fuera infinito, él me seguiría queriendo. Era un amor infinito y frustrado que me dejó al borde mismo del abismo. Los que hemos tenido la suerte y la desgracia de vivir un amor así, sabemos que no se volverá a repetir. Son amores tormentosos, violentos y descomunales que destrozan colchones como destrozan corazones.
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