No hay camino
para la paz,
la paz es el camino
Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.
Tengo casa. La maga se ha mudado. Las Fosas de Maggiz han pasado a la historia. Nuevo pueblo, nuevo piso, nueva vida. Estoy decidida. Decidida a dejar todos mis fantasmas atrás. El mejor exorcismo: el cambio. Y si, lo noto. Al cambiar de casa, de ambiente, uno también cambia de punto de vista. He llagado con dos maletitas y me da hasta pereza recoger el resto de mis bártulos de casa de mi madre. Cuando volví de Düsseldorf, del fracaso con el nazi, durante meses no pude enfrentarme a la vida. Era demasiado para mi. Volver a los madriles después de un no-matrimonio roto, ocho años después de haberla dejado. Volver con el rabo entre las piernas, más perdida que un pulpo en un garaje. Si, porque son dos mundos distintos, Alemania y España. Tardé dos años en aclimatarme a la vida en Madrid de nuevo, en buscar trabajo, en recuperar a los amigos, a la familia.
