Encomiéndate a Dios
de todo corazón,
que muchas veces
suele llover
sus misericordias
en el tiempo
que están más secas
las esperanzas.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.
Quiero ser justa con este post. Justa para conmigo, para con el blog, para con mis lectores y sobre todo justa con la persona de la que voy a hablar. En las últimas semanas una serie de acontecimientos, técnicos, de salud, electrónicos y sexuales han impedido que escribiera. Y es que en estos días he perdido mi conexión a internet, mi ordenador se ha bloqueado por un virus -ya me he comprado una vacuna antiviral, y he matado a todos los troyanos, en plan helénico-; he estado con la rodilla jodida por correr tanto, como ya me previno Southmac, y me he pasado dos fines de semana con el tipo que conocí en el Aperictoche aquella noche loca con la Gata Cata. Un montón de cosas que le voy a relatar a los píxeles y que espero hacer de forma justa y no demasiado larga.
