Pensando en los libros que he leído, me he acordado que nunca me he leído El Quijote entero, siempre he leído pedacitos sueltos, en el colegio. Además, en mi niñez hubo una serie de dibujos animados y una serie de televisión años más tarde. Así que, como me destriparon el final, pues nunca me llamó la atención.
Pero pensando más detenidamente en todos los libros que sí he leído, he llegado a pensar que son ellos los culpables de que yo tenga tantos pájaros en la cabeza respecto al amor y a las relaciones, tal vez me ha dado algún tipo de locura por leer demasiados libros de caballería amatoria y trágica que despertaron un monstruo durmiente enajenado, y me he transformado en una loca de remate, que ya no sabe distinguir la realidad, o peor, que quiere cambiar esa realidad, totalmente fuera de lugar.